sábado, 06 de diciembre de 2008

Las raíces solidarias en Santisteban son evidentes. La integración entre los distintos pueblos que han habitado en el nuestro es un hecho contrastado. La convivencia en hermandad ha sido la tónica general de nuestros antepasados. Bastaría echar la vista atrás para conocer historias de familias que con poco recursos han ayudado a otras que estaban pasando por momentos de extrema necesidad. Podríamos ponerle nombres y apellidos o incluso motes, pero no es necesario.

El caso es que todos conocemos hecho de familias que no han dudado en compartir la poca comida que tenía para llevar a la mesa entre quienes no tenían nada, sin importarles el color de su piel o cualquier otra razón. Los mayores hablan de la buena vecindad y la camaradería entre unos y otros. Hoy en día, las familias marroquís que viven en nuestro pueblo están integradas con sus vecinos. Si hubo recelo en los primeros días se ha convertido con el paso del tiempo en una buena integración.

A esa actitud solidaria apelamos desde este humilde colectivo para unirnos y dar la mejor de las bienvenidas a quienes vienen de fuera a buscarse la vida, algo en lo que en este pueblo somos expertos pues pocos santistebeños de bien no han salido fuera a echar unos jornales para tirar pa´lante. Seguramente nos falta organización, nos falta unirnos para de manera voluntaria ayudar a quienes tiene más necesidad. En este punto está bien recordar unas  palabras, desconocemos si leyenda o qué, que dicen que tras la muerte del papa, el prefecto de Roma ordenó a Lorenzo que entregara las riquezas de la Iglesia. Lorenzo entonces pidió tres días para poder recolectarlas, pero trabajó para distribuir la mayor cantidad posible de propiedades a los pobres, para prevenir que fueran arrebatadas por el prefecto.

Al tercer día, compareció ante el prefecto, y le presentó a éste los pobres, los discapacitados, los ciegos, a los leprosos, y a los menesterosos, y le dijo que ésos eran los verdaderos tesoros de la Iglesia. El prefecto entonces le dijo: «Osas burlarte de Roma y del Emperador y padecerás. Pero no creas que morirás en un instante, lo harás lentamente y soportando el mayor dolor de tu vida».

No hubo testigos cristianos de estos diálogos, por lo que se cree que fueron imaginados por los hagiógrafos del santo.

En cualquier caso, leyenda o no, queremos aclarar que no le pedimos a nadie ser torturado hasta ese punto, tan sólo decimos a cualquiera que piense donde están los verdaderos tesoros de este mundo y si la relaciones humanas están entre sus bienes más preciados es hora de ponerse en manos a la obra para poner freno a estas situaciones que hemos calificado de desesperadas.

Hablando de ponernos manos a la obra que os parece este artículo "Las manos de nunca se tocarán" la solidaridad no saben de límites de pueblos y por eso es el sentimiento más extendido y cuando éste se organiza es efectivo para con quien más lo necesitan.

Para finalizar os pedimos a quienes leáis este artículo y penséis en colaborar mandéis este artículo a vuestros contactos de Santisteban por si están interesados en participar para ayudar en la medida de las posibilidades a poner fin a este drama. Para hacérnoslo saber os pedimos que nos escribáis a nuestra dirección de correo. Queremos aclarar que nos es necesario que las personas se integren en este colectivo, no buscamos ningún protagonismo, lo que queremos es organizarnos y actuar de manera conjunta quienes estemos dispuesto a ayudar en estas situaciones extremas.


Tags: SANTISTEBAN-RQR

Publicado por SANTISTEBAN-RQR @ 16:59  | Local
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios