El constructor granadino José Ávila Rojas ha señalado
esta mañana, durante el juicio que se celebra en la Audiencia
Provincial de Granada, que tuvo una participación mínima en las dos
operaciones presuntamente delictivas contra la Hacienda Pública por las
que la Fiscalía le pide una pena de ocho años de cárcel, cuatro por
cada delito, una multa de 20 millones de euros e indemnización de casi
cinco.
Ávila Rojas declinó cualquier responsabilidad y la hizo
recaer sobre sus socios. "Yo no sé nada", repitió en varias ocasiones,
"no tuve nada que ver. No tenía que haberme metido en nada".
Esa fue la base de su discurso. Incluso ha afirmado que
no se dio cuenta de que se había llevado 152 millones de las antiguas
pesetas que no le correspondían. "Fue un error y lo he tratado de
subsanar", ha añadido.
Ávila Rojas, imputado en la operación ‘Malaya’, está
acusado por el Ministerio Público de defraudar a Hacienda en 2001 y
2002 en sendas operaciones inmobiliarias.
En la primera de ellas, en mayo de 2001, el acusado y la
sociedad CCF 21–perteneciente a Carlos Sánchez, también imputado en la
operación 'Malaya'– adquirieron una finca en Marbella (Málaga) que
vendieron el mismo día a Promociones y Propiedades Inmobiliarias
Espacio S.L. defraudando la cantidad del IVA, unos 580.577 euros, y la
del IRPF, 1.958.524 euros.
La segunda tuvo lugar en julio del año siguiente cuando
el empresario y CCF 21 vendieron otra finca en cuya operación, según el
fiscal, no pagaron los impuestos correspondientes a la Agencia
Tributaria que se estiman en 618.668 euros en concepto de IVA y de
1.639.803 euros por el IRPF, según consta en el escrito de acusación,
al que tuvo acceso Europa Press.
En la primera sesión del juicio, esta mañana, también
salió a relucir el nombre del ex alcalde Marbella Julián Muñoz. Al
parecer tuvo que ver en la vertiente urbanística del pleito y por eso
ha sido citado a declarar mañana como testigo.
Nota: ¡Hay que ver como hay gente que ni se da cuenta de que lleva más millones de los deben!.
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