El Programa Mundial de Alimentos necesita fondos para alimentar a 73
millones de personas. La ONU anuncia el diseño de un plan de choque para
afrontar la hambruna que ya ha generado disturbios en 37 países.
Canal Solidario
La comunidad internacional debe donar 2.500 millones de dólares de forma
“urgente”. Es la conclusión de la reunión que han mantenido las 27
agencias, programas y organizaciones de Naciones Unidas estos días en
Berna tras las llamadas de alarma lanzadas por distintas organizaciones
internacionales, entre ellas el Fondo para la Agricultura y la
Alimentación (FAO), que ha calificado de extremadamente grave la subida
del precio de los alimentos, que ha generado "disturbios del hambre" en
37 países en desarrollo.
La escalada de los precios de los alimentos ha comportado una crisis
global que ya se define como el «tsunami del hambre» y que podría -de no
conseguir frenarla- provocar «el estallido de disturbios sociales a una
escala sin precedentes», como ha señalado el secretario general de la
ONU, Ban Ki-moon.
Medidas urgentes
«2.500 millones de dólares son cuatro días de guerra en Irak y es lo que
se necesita para que el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la
Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación
(FAO) pongan en marcha las acciones necesarias para frenar la hambruna.
Hay que establecer prioridades, y cuando hay voluntad política las cosas
salen adelante», ha manifestado el portavoz de la FAO para España,
Germán Rojas.
"1.500 millones de personas ganan menos de dos dólares al día y destinan
el 60% de sus ingresos a la alimentación"
«La FAO lleva mucho tiempo hablando de que esto iba a pasar. De hecho,
cuando el director general, Jacques Diouf, visitó en octubre España, ya
estaba contabilizada en 1.700 millones de dólares el apoyo internacional
que se precisaba para enviar ayuda a los países de bajos ingresos y,
además, deficitarios en alimentos, es decir, los pobres dentro de los
pobres», añade Rojas.
El portavoz de la FAO explica que, «a nivel mundial hay 1.500 millones
de personas que ganan menos de dos dólares al día y destinan el 60% de
sus ingresos a la alimentación. Y esos 2.500 millones que pedimos ahora
se destinarán a paliar problemas extremos de necesidad: no es un
pronóstico para el futuro, sino algo que está ocurriendo ya».
Comisión de emergencia
La necesidad urgente de tomar medidas se ha traducido también en la
creación, de forma conjunta entre Naciones Unidas y el Banco Mundial, de
una nueva unidad de emergencia para afrontar la crisis, bajo la
dirección de John Holmes.