Tras la finalización de la campaña olivarera, los sindicatos han puesto
de manifiesto, que los empresarios siguen contratando mano de obra
barata y en condiciones más allá de la precariedad. Unos 2.100 personas
“sin papeles”, se emplearon en la recogido de la aceituna, en última
campaña, un 30% de las 7.000 migrantes que acudieron a la recogida de la
aceituna.
El empresariado olivarero, sigue manteniendo a día de hoy una actitud y
unos procedimientos pseudoesclavistas. El procedimiento de contratación
de las personas sin papeles, se basa en la recogida de éstas en la plaza
de los pueblos, se les transporta a los lugares de trabajo y al
finalizar la jornada, se desentienden de estas personas.
Sumado a este procedimiento, los empresarios habrían cometido un fraude
millonario, al no pagar la Seguridad Social que se encontraría alrededor
de los 8 euros por día, pero que al estar contratando sistemáticamente a
personas no regularizadas, un alto porcentaje no sería eludido.
Al mismo tiempo, la situación de desamparo de las trabajadoras que
acuden a Jaén en este caso, se agrava, gracias a la permisividad de la
Inspección de Trabajo, así como de las diferentes instituciones
implicadas. En ésta última campaña se han llevado a cabo 150 denuncias
de las cuales solo 10 fueron tenidas en cuenta y valoradas por el
Juzgado de lo Social y la Inspección de Trabajo.
Por otra parte, los sindicatos han podido comprobar que la situación de
las fincas utilizadas para el alojamiento de las temporeras, va
mejorando cada año, aunque en la mayoría de los casos, estos espacios no
están abiertos a las personas sin papeles, por lo que éstos deben
subsistir en condiciones de hacinamiento en pisos sobrehabitados, o
directamente en la calle.