Leemos la noticia anterior, el albergue tiene plazas, pero hay temporeros que duermen al raso, que está fechada el pasado día 12 de este mes. Y no podemos evitar que nos venga a la memoria una imágenes impactantes que vimos y que tratamos de reproducir aquí y que ocurrían en la cercana localidad de Villanueva del Arzobispo.
Lejos de ir fuera y dejar sin barrer lo de dentro tenemos que decir que, hemos recibido informaciones de forma anónima de que hay inmigrantes que no sólo han, sino que están durmiendo en la actualidad si no al raso si en algún portal para refugiarse del frío. Que en ocasiones reciben un trato poco acorde con el respeto de los derechos humanos. O que ha habido agresiones con claros tintes racistas que no sólo son repudiables, si no que han sido repudiadas in situ por algún joven de nuestra localidad que ha mediado para que pararan ese ataque impropio de nuestra localidad, pues vivimos en un pueblo solidario y tolerante y queremos que siga siéndolo.
Por mucho que si quiera negar la evidencia esta es tozuda. Y aunque se quiera decir que nadie duerme en la calle en Santisteban, el comentario general camina en otro sentido y se reafirma con cada uno que se hace corroborando un hecho como éste. Tratar de usar escudos humanos contra esa verdad es un gesto que mejor no entrar a calificarlo. A nadie sin atribuciones institucionales se le puede hacer garante de que eso no está pasando, cuando es un hecho demostrable y palpable con infinidad de testigos que han visto de primera mano esa situación.
Decir que un año más, desgraciadamente, tenemos que aseverar de forma tajante que esto es cierto. Depurar responsabilidades puede resultar sencillo cuando se ve, que a pesar de nuestra insistencia, lo único que se ha hecho ha sido negar lo que acontece y tienen que sufrir cada año quienes han de buscar el sustento fuera de su entorno y sus seres queridos. Por lo que volvemos a lamentar que se produzcan estas situaciones y que sean reiteradas en el tiempo. Somos conocedores, que no se producirá un cambio radical, mientras la sociedad civil que ve esto no sea quien reclame ese cambio de actitud pasivo y tolerante con los hechos que aquí relatamos.
Situación laboral
Si bien, cada vez más los trabajadores inmigrantes conocen mejor sus derechos, no por ello algunos patronos deja de tratar de engañarlos en. cuantía u horario. La pena de todo esto es que lo tienen fácil y están muy protegidos por la legislación que, impide, en no pocas ocasiones, que estos abusos sean cada vez menos punibles judicialmente.
Desde RQR tratamos de asesorar e informar a quienes reclaman nuestra ayuda, pero la realidad es muy tozuda y nos demuestra que hay ciertos límites infranqueables. Por esos resquicios que deja la legislación, año tras año, hay quien ha hecho del abuso su forma habitual de relación de trabajo. Por lo que no nos queda más remedio que seguir RQR un año más.
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