domingo, 30 de diciembre de 2007
Muchas entidades han encontrado en las empresas de inserción sociolaboral una muy buena herramienta para desarrollar habilidades de personas en situación vulnerable, motivarlas y promover su inclusión. Te explicamos algunos ejemplos.

Canal Solidario


Desde hace casi dos años en Valencia, la empresa Mariona Sorells se dedica a la rehabilitación de viviendas pero con la particularidad que, en todos sus proyectos, tienen en cuenta criterios de sostenibilidad y que la mayor parte de su plantilla son mujeres que han vivido o viven una situación vulnerable.

Mariona Sorells rehabilita viviendas del mercado ordinario y de ONG y entidades públicas destinadas a personas excluidas del sector inmobiliario y, además, tiene en marcha una inmobiliaria social. En este contexto, forma a mujeres en situación de exclusión en criterios de construcción sostenible y les apoya en su inclusión sociolaboral en un sector, además, en el que predominan los hombres.

En Barcelona, en cambio, la fundación Futur ha apostado por la hostelería como fórmula para la inclusión sociolaboral de personas en riesgo. Esta entidad ofrece servicios de catering, gestiona varias cocinas de comedores escolares y tiene en marcha varios bares restaurantes. En todos estos proyectos, en los que también se apuesta por productos ecológicos y de comercio justo, se forman y participan personas que llegan a través de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Barcelona o de los programas de inserción del Departamento de Justicia de la Generalitat de Cataluña.

Tanto la hostelería como la bioconstrucción se han convertido en una herramienta muy útil para que personas en riesgo de exclusión trabajen habilidades sociales y adquieran hábitos laborales y promuevan así su inclusión sociolaboral. Lo mismo ocurre con otros proyectos en los que en lugar de formarse para ser cocinero, las personas en riesgo se forman para trabajar en la jardinería, la confección o la recogida y recuperación de objetos.

Hace unos días, de hecho, un informe de la fundación Un Sol Món explicaba que en estos momentos en España las empresas de inserción generan más de 4.000 puestos de trabajo, el 60% de los cuales los ocupan personas en situación de riesgo, como personas con algún tipo de discapacidad psíquica y física, inmigrantes, personas en situación de exclusión y personas con enfermedades mentales.

En total, en el Estado existen 189 empresas de inserción sociolaboral, con gran variedad de actividades y también de personas a las que benefician. En Zaragoza, por ejemplo, ocho entidades trabajan de manera conjunta en un proyecto que, con el nombre de Adunare, forma a jóvenes en aulas talleres de electricidad y electrónica, forma en jardinería y rehabilitación de viviendas, promueve talleres de confección para la inclusión de personas con enfermedad mental y apoya a mujeres con dificultades a través de una iniciativa laboral de servicios de ayuda a domicilio.

En año pasado, en cambio, a través del Secretariado General Gitano 231 mujeres de etnia gitana de Alicante, Valencia y Murcia se formaron en las especialidades de camarera de pisos, dependienta de comercio, azafata de congresos, peluquería, agente inmobiliario y maquinista de confección industrial, y encontraron trabajo.

Como explican desde las entidades, lo importante de todas estas iniciativas es que, en todas ellas, las personas en riesgo de exclusión participan en un proceso en el que desarrollan habilidades, adquieren hábitos y mejoran competencias.

Tags: Foro Social de Jaén

Publicado por SANTISTEBAN-RQR @ 19:01  | Estatal
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios