jueves, 15 de noviembre de 2007
CONÁFRICA

No nos gusta traer a nuestra web la crónica negra de los naufragios que a cada poco nos sobrecogen en los medios, entre otras razones porque es muy doloroso para nosotros. Esta vez, sin embargo, no tenemos más remedio que hacerlo. Decir que sobrepasa lo humanamente aguantable no es decir mucho, pues eso ya lo venimos diciendo desde hace bastante tiempo y aún aguantamos. Aguantamos... sí, pero con cada muerto nos sentimos un poco más lejos, más ajenos, más extraños en esta tierra de opulencia.


Son casi 300, que sepamos nosotros, en menos de dos semanas; cada tragedia nos parece la más cruel y sin embargo siempre viene otra detrás que la supera; a veces las narran morbosamente los medios, otras, como la que recogemos aquí, se pierde en el anonimato de una agencia africana de noticias. Debe ser que las grandes agencias que manejan la información que circula en el mundo han decidido que hay bastante con una ración de migrantes muertos por semana. Da igual: la mente humana está preparada para aceptar, para empatizar con un determinado número de tragedias ajenas, cuando ese número supera unos límites ya da lo mismo que sean 300 o 3000, nos hacemos inmunes, no afecta, no importa, no es más que una estadística, un monótono run run al que ya nos hemos acostumbrado.

¿Qué está pasando? ¿Qué pasa con los medios? ¿Qué pasa con los políticos? ¿Qué pasa con las cientos de ONG que dicen defender los DDHH? ¿Qué pasa con los ciudadanos? Antes, al menos se hacían concentraciones, ofrendas florales, se leían manifiestos, se daban ruedas de prensa y comunicados, no servía para nada pero al menos estaban ahí, ¿es que acaso hemos bajado ya todos los brazos?

No sabemos qué es lo que es lo que ocurre pero no nos vamos a quedar parados esperando a ver; no tenemos poder ni medios pero tenemos aún nuestra voz, y lo hemos dicho en infinidad de ocasiones: EL FRONTEX ES UNA SEGURA CONDENA A MUERTE PARA MUCHOS DE LOS QUE SALEN Y SEGUIRÁN SALIENDO en busca de una vida mejor. Es así por mucho que se empeñen en vendernos lo contrario desde el gobierno central, el canario o el europeo, y así lo demuestran los dramáticos casos que traemos aquí.

Estamos preparando una iniciativa, como otras que hemos promovido en el pasado reciente, e invitamos a todos, a ONG, colectivos y particulares a que no se dejen vencer, y bien juntos o separados denunciemos lo que está pasando para que no lo sigan permitiendo, no al menos en nuestro nombre.

Diario ABC:
UN «ESPANTOSO OLOR A MUERTE» LLEVÓ A UN PESQUERO A UN CAYUCO CON SIETE CADÁVERES Y UN SUPERVIVIENTE.-
Erena Calvo. LAS PALMAS.


«Todo lo que os pueda contar es poco, hay que estar aquí para alcanzar a comprender el grado de sufrimiento de estas personas y la dificultad de salvar una situación como ésta». Fatigado, apenado y con el «susto todavía en el cuerpo», José María Abreu, capitán del «Tiburón III», relataba ayer por la tarde a ABC su «peripecia» del día anterior. «De verdad, es muy duro, nunca había vivido una experiencia similar en alta mar y espero no tener que repetirla». Abreu y los suyos habían partido de la isla caboverdiana de San Vicente rumbo a Vigo cuando se toparon en su camino «con una pequeña embarcación que en un principio no reconocimos como un cayuco».

A medida que se iban aproximando, «eran cerca de las siete de la tarde», se dieron cuenta de que era una piragua. «Creíamos que estaba vacía, pero cuando ya estábamos casi a su lado, un espantoso olor a muerto nos sacó de dudas, estaba lleno de cadáveres», siete exactamente. Poco después, «vimos cómo alguien gritaba y levantaba la mano en señal de socorro». Sin pensarlo, se aproximaron al cayuco y pidieron auxilio al Centro Coordinador de Salvamento Marítimo, que les dio instrucciones para subir al superviviente al «Tiburón III», un palangrero con base en La Guardia y asociado a la Cooperativa de Vigo, y establecieron un punto de encuentro con el buque hospital «Esperanza del Mar», que ayer a las dos y media de la tarde recogía a los siete cadáveres y al superviviente, en muy mal estado.

«UN PUNTO DISTANTE DE TODO»

Todo sucedía a 300 millas al oeste de Cabo Blanco, en Mauritania; 600 al sur de Gran Canaria, y 300 al norte de las islas de Cabo Verde. «Un punto distante de todos los territorios», explicó a este periódico Aníbal Carrillo, jefe de Salvamento Marítimo en la provincia de Las Palmas.

En ese punto fue donde se hizo el intercambio. El superviviente «evoluciona favorablemente, pero su estado física y psicólogicamente es deplorable», relata Aníbal. A última hora de ayer, todos los datos apuntaban a que el buque hospital regresaría con el enfermo y los siete cadáveres a Las Palmas, donde tiene su base, este mismo sábado; aunque fuentes informadas indicaron que se estaban realizando también gestiones con Senegal para desembarcar allí al superviviente para ser atendido. El inmigrante, además, reconoció ser natural de Senegal, aunque, según dijo, la expedición partió de Nuadibú. «Debieron perderse o fueron arrastrados por la corriente, porque se les estropeó el motor de la embarcación», valora el jefe de Salvamento en Las Palmas. «La travesía debió ser dramática», lamenta Aníbal con amargura.

Abreu coincide con él. «El espectáculo era horrible, dantesco». Arrimaron el cayuco al «Tiburón III», «había siete personas muertas semi flotando», y tras subir al barco al único superviviente, «achicamos agua del cayuco para que no terminara de hundirse». Los cadáveres «no los tocamos porque estaban en avanzado estado de descomposición, muertos posiblemente hacía ya muchos días y muy afectados por las agresiones del mar y del sol, que abrasa durante el día».

Para el único con suerte, comida, bebida y ropa limpia. «Le ayudamos en todo lo que estaba en esos momentos a nuestro alcance». Con el nuevo pasajero atendido y más tranquilo, «pudimos saber que viajaban con otras 49 personas y que llevaban veinte días a la deriva». Abreu guarda un «papelito» donde el joven senegalés, de poco más de veinte años, «me escribió las dos cifras (57 y 20) para explicarme cuánta gente había muerto y cuántos días llevaban de camino». A última hora no se descartaba que entre los miembros de la expedición viajasen varias mujeres y niños. «No puedo ni descansar, pienso en todo lo que ha pasado y me duele pensar en las dimensiones de la tragedia de esta gente; es demoledor». Sobre todo, explica Abreu casi entre lágrimas, «cuando imaginas a estos jóvenes sin nada que comer, ni beber, en medio del Atlántico, lanzando por la borda a sus compatriotas, amigos, hermanos... Muy triste».

El 13 de marzo del año pasado fue localizada una embarcación a la deriva, esta vez más próxima a Cabo Verde, con una docena de cadáveres a bordo. Era una tragedia casi aislada que este año ha dejado de serlo. El pasado julio naufragaba un cayuco a 185 kilómetros de Tenerife. Se recuperaban cinco cuerpos de los más de setenta desaparecidos. Sobrevivieron cerca de cincuenta personas. Dos meses después encallaba una patera en Gran Canaria y morían otros diez inmigrantes. Son sólo dos ejemplos de los cientos de sueños rotos, cada vez más, en el mar.

La noticia continúa; para verla entera vayan a esta página

Afrol News. Agencia africana de noticias:
PERECEN AHOGADOS 150 INMIGRANTES SENEGALESES.-


Al menos 150 jóvenes senegaleses se han ahogado en las costas de Marruecos mientras intentaban entrar a Europa a través de España en busca de horizontes más prometedores.

Las vidas de 10 jóvenes emigrantes fueron salvadas por pescadores españoles.

Los jóvenes perecieron en el mar después de que su cayuco fuera alcanzado por una fuerte tormenta y zozobrara.

Después de firmar, el año pasado, un acuerdo contra la inmigración con el gobierno español, las autoridades senegalesas han venido desde entonces haciendo campaña entre los candidatos a la emigración y persiguiendo a los promotores de los viajes. Grupos contra la inmigración, incluyendo Madres Contra la Amenaza y músicos, han estado sensibilizando continuamente al público para que consideren los peligros que representa la migración ilegal.

Pero la mayoría de los senegaleses han acusado a la policía por su fracaso a la hora de evitar el viaje fatal, a pesar de tener conocimiento del mismo.

Antes de este dramático accidente, fue liberado un sospechoso de organizar viajes clandestinos que estaba bajo custodia policial.

A lo largo de los años, miles de jóvenes senegaleses se han embarcado en viajes peligrosos de `no retorno´. A pesar de las cifras de fallecidos, los jóvenes del país siguen buscando formas y caminos para participar en la `emigración clandestina´.

Hace dos meses, el presidente Abdoulaye Wade no pudo tragarse su rabia contra lo que denominó de rampante migración ilegal. Wade pidió a los jóvenes [la crema de toda sociedad] que se quedaran en África y lideraran el proceso de desarrollo del continente.

Pueden ver la noticia en la página


Cadena Ser Noticias:
AL MENOS 56 INMIGRANTES MUEREN DE HAMBRE Y SED CUANDO IBAN RUMBO A CANARIAS.-
Nicolás Castellano.


Mauritania cree que la embarcación partió de Senegal el 16 de octubre con 150 inmigrantes a bordo.

Al menos 56 inmigrantes mueren de hambre y sed cuando iban rumbo a Canarias inmigrantes clandestinos han muerto de hambre, frío y sed, frente a la costa africana, después de que la barca que los trasladaba sufriera una avería en un motor, cuando intentaban alcanzar las islas Canarias, según fuentes de Mauritania.

El hallazgo del cayuco se ha producido en la franja de territorio saharaui controlado por los militares mauritanos. Según fuentes consultadas por la Cadena SER, el cayuco partió de Senegal el pasado 16 de octubre.

Al parecer, a bordo de la patera viajaban un total de 150 inmigrantes. Hasta el momento, se puede hablar de 56 muertos, más otros 2 que fallecieron en el hospital y otros 5 que aún permanecen muy graves. Según las primeras estimaciones se trataría de muertes producidas por inanición y frío en un trayecto de más de dos semanas.

Pueden ver la noticia en este enlace

Tags: Foro Social de Jaén

Publicado por SANTISTEBAN-RQR @ 19:17  | Global
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