Es al menos la cuarta vez que ocurre un siniestro ecológico similar en la zona, la última ocasión fue el año pasado también durante el mes de noviembre
MARÍA JOSÉ ÁLVAREZ
Ideal
El Seprona y los técnicos de la Confederación Hidrográfica trabajan desde hace al menos dos días en la retirada de más de 300 kilos de peces muertos del río Guadalquivir. Los encontraron flotando a lo largo de más de 5 kilómetros desde la desembocadura del Jándula, en el término municipal de Marmolejo. Según han confirmado fuentes de la CHG, el siniestro ecológico ha llegado también al límite con Córdoba.
Los peces muertos son principalmente barbos y carpas. Los organismos oficiales no ofrecen aún explicación alguna para su fallecimiento. Dicen que todavía deben seguir las investigaciones y que las muestras analizadas no ofrecerán resultados hasta el lunes. En el municipio de Marmolejo barajan la hipótesis de que haya sido la falta de caudal del río la que haya producido las muertes. No en vano, y según explica el alcalde del municipio, Cristóbal Relaño, no es la primera vez que el pueblo vive un suceso similar. «Hasta en cuatro ocasiones han aparecido peces muertes en el río», explica. Lo curioso es que la última de ellas fue el año pasado por estas mismas fechas.
Cristóbal Relaño indica que, tal y como ha explicado la Policía Local, los peces pueden haber muerto por la poca agua que pasa en ese tramo por el Guadalquivir. «Hay poco oxígeno, porque toda el agua va a parar al pantano del Jándula, que es el encargado de regular el caudal», explica. Dice que por ese tramo no se respeta el caudal ecológico del Guadalquivir y que por eso mueren las especies animales de forma tan continuada.
El alcalde descarta por ahora que sea un vertido incontrolado la causa del desastre, algo que tampoco han confirmado ni desmentido ni el Seprona ni la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. «El río pasa turbio, pero en ningún momento presentaba síntomas de vertidos», insiste el primer edil del municipio tras las primeras aclaraciones de los agentes de la policía.
Eutrofización
Ecologistas en Acción baraja otra hipótesis para explicar la muerte de los más de trescientos kilos de carpas y barbos. Según indican miembros del colectivo, si no hay una contaminación superior a la habitual, lo más probable es que se haya producido un proceso de eutrofización en el río. Esto no es otra cosa que un exceso de nutrientes en las aguas provocado, principalmente, por la filtración de nutrientes procedentes de los abonos de las tierras contiguas. Dice Ecologistas en Acción que la primera consecuencia de este exceso de nutrientes en el agua es la reproducción masiva de microorganismos y algas. Crean una especie de película en la superficie del río, acaban con los nutrientes e impiden que entre el oxígeno al interior. Los peces mueren por la falta de alimento y oxígeno. Los ecologistas creen probable que el hecho de que la muerte de los peces se produzca en fechas similares está directamente relacionado con este proceso biológico consecuencia del filtrado de abonos.
Protestas
Sean las causas que sean, lo cierto es que en el municipio de Marmolejo piden medidas inmediatas para acabar con estos desastres ecológicos continuados. El alcalde del municipio exige que se investigue a fondo la situación y que se eviten futuras muertes de peces. Está convencido de que no se ha manejado bien el cauce ecológico del río y que se ha «exprimido al máximo el caudal». Recuerda que el Jándula se utiliza únicamente para regular el río Guadalquivir y que no sirve para abastecer a los municipios cercanos desde el año 1995. De hecho, insiste en que el agua que se bebe de los grifos de los municipios de Marmolejo y Andújar procede del embalse del Rumblar.
«El Jándula se encarga de que el Guadalquivir vaya lleno, pero no de darnos agua a nosotros», apunta Cristóbal Relaño. Ecologistas en Acción sostiene, además, que es a Sevilla hacia donde va a parar la mayoría de esta agua. «Sirve para llenar la zona donde el Guadalquivir es navegable y, a a veces, no se tiene en cuenta que en Jaén se queda con demasiado caudal», apunta el organismo. Es más, explica que el proceso de eutrofización es mucho más susceptible de producirse si el río cuenta con poco caudal. «Las algas se comen los pocos nutrientes que hay y, como no queda más agua, los peces son los que mueren sin oxígeno ni alimento», continúa.
Desastre en el Víboras
Los peces muertos del Guadalquivir a su paso por Marmolejo no han sido los únicos que han aparecido en la provincia en la última semana. El pasado sábado se encontraron también decenas de kilos en el río Víboras. Estaban a lo largo de unos tres kilómetros, en la zona que va desde el paraje conocido como Matarratas hasta la venta del Papero, en el término municipal de Martos.
En esta ocasión tampoco se conoce si ha sido un vertido incontrolado o un proceso de eutrofización la causa de las muertes. Sea como fuere, Ecologistas en Acción denuncia que en esa zona pudieron comprobar el año pasado más de tres vertidos incontrolados de residuos industriales o procedentes del campo.
Tags: Foro Social de Jaén