Según las Naciones Unidas, la privatización de los mercados sería, para la ecología, el peor escenario posible.
Hervé Kempf
UMOYA
El porvenir ecológico del planeta depende directamente de las elecciones políticas que se adopten: jamás había sido esto tan netamente señalado por una instancia de las Naciones Unidas. Es algo evidente: el programa de las Naciones Unidas para el Ambiente (PNUMA) afirma en un denso informe llamado GEO 4, publicado el jueves 25 de octubre que la privatización generalizada de los recursos y de los servicios sería el peor de los escenarios desde el punto de vista del ambiente.
Se trata de la conclusión de una propuesta original de escenarización de posibles futuros en función de los tipos de políticas que se adopten, realizada por un grupo de expertos internacionales durante los dos últimos años. El punto de partida de este trabajo de modelización ha sido la mayor crisis ecológica que conoce y ha conocido el planeta.
A partir de numerosas fuentes el informe del PNUMA pone de manifiesto la degradación del clima, de la biodiversidad, de la sanidad de los suelos, de los recursos de agua… Destaca la reducción de los recursos disponibles por habitante: la superficie de tierra disponible para cada ser humano ha pasado de ser de 7,91 Ha en 1900 a 2,02 Ha en 2005.
Subraya además la velocidad del fenómeno; la extensión y la composición de los ecosistemas terrestres “son modificados por las poblaciones a una velocidad sin precedentes”Los expertos insisten sobre la noción de umbral: “Los efectos acumulados por los continuos cambios sobre el ambiente pueden alcanzar umbrales que se traducirán en cambios brutales” e irreversibles. Esta idea de los “puntos de balanceo” no solo se aplica a los cambios climáticos, sino también a los fenómenos de desertificación. De descenso de las napas freáticas, el derrumbe de los ecosistemas, etc.
Puntos de balanceo o de equilibrio
Proseguir con las actuales trayectorias conduce ineluctablemente a estos “puntos de balanceo”, expresa el PNUMA. Es allí en donde interviene el trabajo de modelización. Los expertos definieron cuatro escenarios según el tipo de políticas adoptadas. En el primer caso el Estado se borra en provecho del sector privado, el comercio se desarrolla sin límites, los recursos naturales son privatizados. El segundo escenario plantea una intervención centralizada tendiente a equilibrar un fuerte crecimiento económico con esfuerzos por limitar los impactos ambientales y sociales.
Otra de las alternativas sería privilegiar la seguridad para enfrentar los desórdenes civiles y las amenazas exteriores, consagrándoles un esfuerzo importante. Y finalmente la cuarta opción es la de una sociedad que opte por la sustentabilidad el ambiente y la equidad, en la que los ciudadanos jueguen un papel activo.
La modelización permite medir la influencia de cada uno de estos cuatro escenarios en el ambiente, a través del consumo de energía, de la misión de contaminantes, el tipo de actividad agrícola, los usos del agua y otros numerosos parámetros.
El último escenario (el de la sustentabilidad) parece como el preferible desde el punto de vista social y ecológico mientras que el primero ( el de la privatización) si bien asegura un fuerte crecimiento, produciría un impacto ambiental insoportable creando las mayores desigualdades. En este caso “el ambiente y la sociedad se acercarían rápidamente a un punto de desequilibrio, y lo sobrepasarían”.
Los escenarios menos malos en términos ambientales no dejan sin embargo de contener defectos: el segundo el que privilegia una intervención política fuerte, puede generar burocracia, el cuarto que pone el acento en la sustentabilidad, exige consagrar mucho tiempo a la cooperación entre los actores. Y no garantizan un porvenir sin sobresaltos: en todos los casos “el cambio climático y la pérdida de biodiversidad se mantienen como significativos desafíos”.
Traducción Susana Merino
Le Monde (27.10.07)Tags: Foro Social de Jaén