martes, 06 de noviembre de 2007
Oficialmente la fecha del Día de Extremadura es el 8 de septiembre, pero la fiesta siempre se celebra la noche del día 7. Además de esta peculiaridad del calendario, la efeméride supone un práctico escaparate para tomar el pulso de la actualidad regional.


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MÉRIDA Y VILLAFRANCA. Carga policial durante la celebración del Día de Extremadura junto al Teatro Romano./ Plataforma Cívica Refinería No

En la misma noche se tiene la oportunidad de ver la alegría de los extremeños más exitosos del año (ese día se les otorgan las ‘medallas de Extremadura’), se puede oír qué ideas se cruzan por la cabeza del presidente autonómico (su monólogo forma irremediablemente parte de los fastos) y también (como tradición reciente) se observan los esfuerzos para que no participen en la fiesta los manifestantes que no acaban de creerse del todo la Extremadura dorada que dibujan los discursos oficiales.

Este Día de Extremadura ha sido el primero para Guillermo Fernández Vara, delfín de Ibarra en el PSOE y actual presidente autonómico. Tras 25 años de hegemonía de Ibarra, con Vara parecían llegar nuevos aires.

No fue así. La noche del 7 de septiembre (hay quien la llama 7-S), unos 70 antidisturbios vigilaban las puertas del Teatro Romano frente a una concentración de 200 personas, incluyendo ancianos y niños. Una hora después de comenzar el acto, la tensión entre policía y manifestantes acababa con una de las mayores cargas que se recuerdan. Resultado: un joven con problemas de salud en el hospital, al menos seis partes de lesiones y varias denuncias por agresiones en el juzgado. También, un día más tarde, comenzaba a organizarse para el viernes 14 una marcha de protesta contra la ‘represión policial’ y pidiendo la dimisión de la delegada del Gobierno en Extremadura, Carmen Pereira.

Luis Leza, profesor de enseñanza y miembro de la Plataforma Ciudadana Refinería No (PCRN), tiene otra denuncia contra Pereira. En su caso fue esposado y detenido esa noche por llevar una camiseta contra la refinería. Según cuenta a DIAGONAL, una vez en comisaría le soltaron en media hora sin ni siquiera prestar declaración. “Nadie me dijo el motivo de mi detención. Y todavía no sé cuál fue el motivo, porque no te pueden detener por llevar una camiseta”, protesta Leza, quien acusa a la delegada de “detención ilegal”.

Actualmente, en la Junta de Extremadura han cambiado algunos nombres, pero el guión se mantiene. En las cuentas autonómicas, el imprevisible horizonte de un futuro sin fondos europeos se trata de suplir con una industrialización a toda costa. De ahí la apuesta por el petróleo. De ahí, por otro lado, la apuesta por las centrales térmicas. Contra ellas se ha originado otro movimiento de oposición social que, si bien no cuenta con la visibilidad de la lucha contra la refinería, une esfuerzos con ésta y con la plataforma antinuclear ‘Cerrar Almaraz’ para que Extremadura “siga siendo verde” y todavía pueda parecerse a la tierra que presenta la publicidad institucional. Ante sus acciones, la respuesta de las autoridades ha variado poco. Luis Leza lo explica con un símil televisivo: “Para hablar de la refinería solemos hablar de documentales de cambio climático, pero ahora esto se parece más a la serie Cuéntame”.

Tags: Publicado en Diagonal

Publicado por SANTISTEBAN-RQR @ 19:22  | Global
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