domingo, 16 de septiembre de 2007
ENTREVISTA / MALIK RAHIM, MIEMBRO DE COMMON GROUND

Malik Rahim, de 59 años, es uno de los críticos más elocuentes sobre el proceso de reconstrucción de la ciudad.

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PROTESTA FRENTE AL AYUNTAMIENTO. “Alcalde Nagin: ¡No trate con el HUD! ¡Reabra la vivienda pública! ¡No a la demoliciones!”. Abajo, Malik Rahim.


Muchos han descrito las consecuencias del Katrina como un desastre. No así Malik Rahim, uno de los fundadores y actual director de Common Ground. “Algunos consideraron Katrina como una gran oportunidad enviada por Dios para limpiar la ciudad de pobres”, dice. El 15 de septiembre de 1970 estuvo envuelto en el tiroteo entre su partido, los Panteras Negras, y la Policía de Nueva Orleans. Ocurrió en los comienzos de su militancia, y desde entonces trabaja en cuestiones medioambientales, contra el sistema penitenciario, y por el acceso a vivienda digna. En septiembre, al cumplirse 37 años del tiroteo, anunció su candidatura como congresista con el voto del Partido Verde.

DIAGONAL: ¿Cuándo decidió presentarse al Congreso?

MALIK RAHIM: El mismo día del huracán. Fui al ayuntamiento y pregunté si necesitaban voluntarios. Se rieron. “Lo mejor que puedes hacer”, me dijeron, ‘’es marcharte de la ciudad’’. Todos ellos, todos los que pudieron, abandonaron la ciudad como ratas en un barco que se está hundiendo. Voy a tomar una excedencia de seis meses de Common Ground para presentarme al Congreso. No voy a ganar, pero por lo menos conseguiré del 20 al 30% de los votos. Esto nos dará músculo político e impacto sobre nuestro próximo gobernador e incluso sobre el próximo presidente.

D.: ¿Cuáles son los aspectos más importantes dos años después?

M. R.: Cambiar nuestra mentalidad. Entender que estamos juntos en este barco. Si estás pintando tu casa, y de repente, ves que se está incendiando, ¿tú qué harías?

D.: ¿Ir a ocuparme del fuego?

M. R.: Claro. Pero esto no es lo que estamos haciendo aquí. Estamos pintando la jodida casa. Estamos gastándonos el dinero en reconstruir las mismas casas y edificios que no soportaron la embestida. Ni siquiera el Gobierno federal piensa que es una buena idea. Tenemos que empezar a entender la importancia del medio ambiente. La construcción de estos nuevos diques es de broma. Los diques fueron construidos para soportar un huracán categoría 3. Esto, en 1932, pero ahora han desaparecido casi todos los pantanos, y son la protección natural contra los huracanes. Nos engañaron a todos con el cuento de que esos diques nos protegerían.

D.: ¿Están afectando los factores de raza y clase?

M.R.: Aquí nunca hemos sido buenos para trabajar juntos. Pero ahora lo que nos falta de verdad es una clase media negra. Entre un 40 y un 50% se marchó después de Katrina. No hubo ningún sentimiento de responsabilidad ni de solidaridad. El huracán golpeó un 29 de agosto, en el peor momento para la gente pobre. Este tipo de comportamientos es igual al de los racistas blancos. Muchos de los negros de clase media están regresando ahora que hay dinero.

D.: En comparación con otras áreas que fueron severamente destruidas por Katrina, la más pobre Lower 9th Ward continúa prácticamente desierta. ¿A qué se debe?

M. R.: La mayoría del dinero que va al 9th Ward termina quedándose en las áreas ricas y blancas. El Gobierno ha dado a la ciudad de Nueva Orleans 12 billones de dólares, y el ayuntamiento se limita a tener ese dinero parado. Se están gastando millones en contratar consultorías sobre cómo reconstruir la ciudad. No he visto los planes, pero tampoco he visto nada de dinero invertido ni en abrir escuelas ni en pagar profesores. A Common Ground no nos han dado ni un rollo de papel higiénico. Ninguna de las personas de la comunidad con las que trabajamos ha visto nada de dinero. Así que, ¿dónde está?

D: ¿Existe conexión entre violencia y fallos de la reconstrucción?

M. R.: Estuve trabajando con una persona justo después del huracán. Acababa de salir de prisión, y perdió todo. Lo peor no es ahora, me dijo, lo peor vendrá cuando la gente vuelva y se dé cuenta de que no hay nada, de que no les queda nada y que nadie da una mierda por ellos. Esto causa rabia en los jóvenes que dicen: “Que les jodan”. Como se dice por aquí: “Si no puedo comer, voy reventar a la jodida mesa, y así ya nadie podrá comer”. No vale decir a esta gente que sean pacientes. Existe una confrontación a vida o muerte en las calles.

D: ¿Cuál es su esperanza para el futuro de Nueva Orleans?

M. R.: Si gastáramos sólo la mitad de lo que se está gastando en crimen en labores de reconstrucción (no necesitamos más policía ni militares) podríamos arreglarlo. Da a la gente trabajo con una paga que les proporcione sostenibilidad, así se parará el crimen. Éste debería ser el campo de pruebas en cuanto a energías renovables. Tenemos que romper con la dependencia en la industria del petróleo y trabajar en alternativas. Todo puede solucionarse

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Publicado por Desconocido @ 20:04  | Global
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