jueves, 07 de junio de 2007
Ana Delicado Palacios
La República


De acuerdo con información facilitada por la oficina estadística de la Unión Europea, Eurostat, el 16% de la población europea malvive alejada del colchón de bienestar del que las autoridades europeas presumen. El criterio de la Unión Europea para haber llegado a la conclusión de que hay 78 millones de pobres considera que aquellas personas con una renta inferior al 60% de la media nacional de cada estado miembro viven por debajo del umbral de la pobreza.

En muchos países se concentra un mayor número de personas que sobreviven con cantidades de dinero irrisorias. La portavoz de la red Europea Anti Pobreza (EAPN), Audrey Gueudet, explicaba que en Rumanía gran parte de la población sobrevive con menos de dos euros al día, mientras que en Bulgaria, Lituania y Letonia viven con menos de cuatro euros. “El umbral de la pobreza se sitúa en Rumanía e los 558 euros, mientras en Luxemburgo es de 17.887 euros”, precisó.

Gueudet expuso que la pobreza en la Unión Europea no equivale a la pobreza de otros países en condiciones miserables, sino que las personas por debajo que ganan menos de la renta media “no participan en la vida económica, social y cultural de la sociedad”. Ésta es una pobreza relativa, mientras que en casi toda África y en muchos países de América Latina y Asia lo que predomina es la pobreza absoluta, en la que no se contemplan unas condiciones mínimas para sobrevivir.

Según Eurostat, los grupos sociales más vulnerables a no poder alcanzar una calidad de vida digna son los inmigrantes y las minorías étnicas, los desempleados y los padres solteros (en especial las mujeres). A juicio de Cáritas Europa, que publicó recientemente un informe sobre la pobreza en la Unión Europea, los inmigrantes deben afrontar una serie de dificultades para superar las reticencias que pueden encontrar en el país al que quieren integrarse, sobre todo en las áreas de empleo, salud, vivienda, educación y participación en la vida pública.

Bien ilustrativo resulta el ejemplo que sitúa a España entre ciertas prácticas crueles, como la de alquilar “habitaciones y sofás por ocho horas, tres veces al día, a inmigrantes procedentes de Sudamérica y Centroamérica". Tampoco Bélgica se escapa, ya que muchas viviendas que han sido declaradas inhabitables en ese país son alquiladas a los indocumentados.

Ello llevó a que en una reunión celebrada este mes entre la Comisión Europea y organizaciones no gubernamentales de 28 países, el comisionado europeo de Trabajo y Asuntos Sociales, Vladimir Spidla, reconociera que "En Europa, el hecho de tener un trabajo no excluye el riesgo de pobreza". Spidla declaró que era inaceptable que "el 8% de los trabajadores europeos tuvieran "dificultades para participar plenamente de la sociedad".

Tampoco tener un lugar en el que dormir es garantía de unas mínimas garantías de vida, por lo que esta conferencia proyectó un reglamento en el que quedara establecido qué es una vivienda digna, y cuántos metros cuadrados debería tener, por sólo mencionar uno de los aspectos a tener en cuenta.

Tags: Foro Social de Jaén

Publicado por Desconocido @ 20:32  | Global
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