APDHA Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía.
“¿Quiénes son los que sufren?
No sé, pero son míos."
Pablo Neruda (Versos del capitán)
Es Andalucía una sociedad compleja y diversa. Convive una sociedad del bienestar con una sociedad gravemente empobrecida.
En efecto, si bien es cierto que se ha producido un importante desarrollo económico y social en los últimos decenios en Andalucía, por contraste todos los estudios y análisis vienen a coincidir y apuntan sistemáticamente en la misma dirección: Andalucía es una de las regiones con menos desarrollo de Europa y tiene el triste privilegio de ser una en la que mayor es la incidencia de la pobreza y donde menos bienestar per cápita existe de toda España.
Lo más grave es que esta situación se eterniza y se está convirtiendo en estructural. Como veremos a lo largo de este documento los datos son alarmantes: Un 31, 1% de la población que vive por debajo del umbral de la pobreza. De ellas más del 15%, hasta un 5,5% de la población, en situación de pobreza severa. De los veinte municipios con más de 50.000 que son más pobres de toda España, nada menos que catorce son andaluces.
Los datos que planteamos en este documento creemos que corrobora que la exclusión social, que afecta a más de 400.000 personas, es uno de los más graves problemas de Andalucía.
Y, sin embargo, se trata de una realidad oculta y ocultada. Una realidad apenas mencionada y menos tenida en cuenta a la hora de elaborar o diseñar las políticas socio-económicas que se desarrollan en esta tierra. Incluso en el nuevo Estatuto de Andalucía, la cuestión de la pobreza y la exclusión social no han quedado suficientemente explicitadas como una de las realidades sangrantes que es imprescindible abordar. Y por tanto ausentes las propuestas políticas que inspirasen medidas concretas para superarla.
El presidente de la Junta, Manuel Chaves, decía no hace mucho en un debate parlamentario al respecto que Andalucía tenía los recursos suficientes para acabar con las situaciones de pobreza extrema. Y estamos de acuerdo. La pobreza y la exclusión social en Andalucía no son ni una plaga bíblica ni responden al ser andaluz. Son consecuencia de políticas concretas, o de la falta de ellas.
No es pues falta de recursos. Hay, por tanto, que pasar de las palabras a los hechos. Se trata sin duda de un problema de prioridades. Del uso de esos recursos. Y mucho nos tememos que los derechos humanos de las personas más excluidas, el acabar con la situaciones de marginación y pobreza, con la deficiencia de los servicios sociales, con la escasez de recursos dedicados a la protección de los más débiles, con el paro endémico… no sea hoy todavía la principal prioridad. Por eso se echan de menos las políticas que habría que poner en marcha, se echan de menos recursos para las administraciones locales y eficacia en los servicios sociales, políticas contra el paro que vayan más allá de incalculables gastos de formación muchas veces inadecuados y las mas tirados a la basura. Miramos lo que se hace y no encontramos políticas integrales, sino parches; no encontramos previsiones y actuaciones con perspectiva, sino ir día a día con respuestas parciales y a veces equivocadas.
Este documento tiene por objetivo precisamente, que la realidad oculta y que también forma parte de nuestra Andalucía, se convierta en agenda política, en prioridad presupuestaria, en política concreta, en acción social, económica y política. Es un deber moral acabar con la exclusión social en Andalucía, es una cuestión de justicia y de derechos humanos.
Puedes ver el documento completo en
http://www.apdha.orgTags: Foro Social de Jaén