jueves, 08 de marzo de 2007
RUANDA-FRANCIA: AMBOS PAÍSES ROMPEN RELACIONES ENTRE DENUNCIAS DE FAVORECER LA MUERTE DE CASI UN MILLÓN DE PERSONAS

Salvador Martínez Mas / París

Entre acusaciones cruzadas de complicidad con el genocidio cometido durante la guerra (1990- 1994), Francia y Ruanda se señalan mutuamente a la hora de asignar responsabilidades.

El ministro de Asuntos Exteriores declaraba recientemente que Francia pretende “liquidar” el Gobierno de Ruanda. No ha sido menos explícito el presidente ruandés, Paul Kagame. Las autoridades francesas “tienen en nuestra contra que pusiéramos fin a un régimen dictatorial que, para nosotros, fue el responsable del genocidio y que, para la República francesa, era un régimen aliado”, ha asegurado Kagame. Francia, a través del juez antiterrorista, Jean Louis Bruguière, acusa a Kagame de “presunta participación” en el atentado que acabó con la vida del presidente Juvénal Habyarimana el 6 de abril 1994. La misma acusación está detrás de la orden de arresto internacional emitida por el juez francés el pasado mes de noviembre contra nueve personalidades ruandesas, todas ellas altos funcionarios o militares de alta graduación.

En la orden de arresto se asegura que Paul Kagame entendía “la eliminación física del presidente Habyarimana” como “la única forma de alcanzar sus fines políticos”, a saber, “la victoria en la guerra civil”. Según Bruguière, la conspiración de Kagame tuvo lugar a sabiendas de que el asesinato de Habyarimana recrudecería la guerra civil y podría degenerar en los crímenes contra la humanidad que la comunidad internacional reconoce como uno de los cuatro genocidios que han tenido lugar en el siglo XX.

“Papel funesto”
Ante semejantes afirmaciones, el país africano ha decidido poner fin a las difíciles relaciones diplomáticas entre ambos países. “Se trata de un pulso diplomático que mantienen París y Kigali desde que los enemigos de Habyarimana se impusieran en la guerra”, dijo a DIAGONAL Sharon Courtoux, presidenta delegada y cofundadora de Survie, una ONG francesa cuyos objetivos son el “saneamiento de las relaciones franco-africanas”.

Courtoux explicó que las investigaciones de Bruguière “no aportan nada nuevo a propósito de lo ocurrido el 6 de abril”. A su modo de ver, las investigaciones del juez antiterrorista “sólo pueden calificarse de imparciales”, tanto, que en Survie aseguran que Bruguière “no tiene por objetivo esclarecer los motivos ni los autores del atentado”. Según Courtoux, se trata de una maniobra para desviar la atención de un hecho que Survie denuncia y que le cuesta el calificativo de asociación “antifrancesa”: “Francia, cuyo apoyo al régimen genocida está probado, insiste en su ejercicio de eludir toda complicidad y de acusar de aquello que podría haber y debido evitar, es decir, las víctimas de un proceso histórico en el cual Francia juega un papel funesto”.

Tags: Publicado en Diagonal

Publicado por SANTISTEBAN-RQR @ 0:02  | Global
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